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Psicología & Dx Bipolar |
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ADOLESCENTES |
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Los padres y sus adolescentes rara vez disfrutan de las mismas actividades. Los adolescentes quieren seguir otras direcciones y a menudo lo hacen con sus amigos, que es muy normal y no significa que el joven esté abandonando o rechazando a la familia. Durante esa época, los compañeros suelen adoptar papeles más fuertes que los de los padres. Es necesario que éstos encuentren medios legítimos para recibir a los amigos de sus adolescentes, y también para reconocer que los hijos tratan de disolver la dependencia anterior de sus padres, como una preparación para la etapa adulta. En consecuencia, los adultos deben renunciar al papel de figura controladora de la vida de su hijo y convertirse en guías útiles. Obtendremos mejores resultados si encontramos y apoyamos todos los aspectos en que podamos pronunciar un SI adecuadamente y sólo decir NO cuando es necesario. Enfrentar el reto de contener y dirigir con éxito la energía es una de las genialidades de la adolescencia. Los adolescentes no son monstruos, sólo son individuos que tratan de aprender a desenvolverse exitosamente en el mundo de los adultos y quizás no se sientan seguros de sí mismos. Esta energía es lo que más atemoriza a los adultos. Para resolver sus temores, algunos padres agobian a sus hijos con prohibiciones y otras formas de control. Lo que se requiere en este caso son estímulos para crear canales adecuados para las cuales dirigir la energía recién descubierta. También se necesitan límites bien definidos, amor y aceptación. En esta etapa es importante aprender la habilidad de aceptar el valor de la persona, al mismo tiempo que le ayudamos a modificar su conducta. Tú, padre, debes entender que el adolescente tal vez no actúe siguiendo el consejo que le ofrezcas. A veces los adultos no hemos desarrollado la habilidad de ser congruentes, así que, aunque deseamos serio, la mayoría de las ocasiones parecemos más bien controladores. Cuando los adolescentes se saben queridos, valorados y aceptados sin condiciones, pueden tolerar con mayor facilidad la dirección de los adultos. Necesitan, con desesperación, que los adultos los cuiden y planifiquen, con discreción, el viaje que deben realizar con ellos. En vez de rodear al adolescente con un montón de restricciones y limitaciones, como padre debes concentrarte en desarrollar una relación fincada en la sinceridad y la orientación realista. Ante todo, los adolescentes necesitan relaciones sensibles y flexibles con adultos en los que puedan confiar. El joven no vive una etapa de decisión y aquí puede encontrar frustración e impotencia que rivalizara con el punto de vista de los padres, sin embargo el joven se encuentra en una etapa donde lo que mas atesora es su opinión, opinión de puede ser fomentada y escuchada. Es la etapa de la identificación y por lo mismo los grupos son lo más importante de la etapa, se valora a las personas que comparten afinidades y curiosamente este acercamiento los padres durante generaciones lo han considerado como “malas influencias” sin contemplar que quizás la mala influencia es su propio hijo y que en realidad alguna afinidad profunda, emocional y psíquica es la que crea estas amistades. El padre puede decidir confiar en los valores y el criterio que ha desarrollado el hijo o puede impedir relacionándose con el costo del alejamiento emocional del hijo y acentuando la rivalidad generacional. En este caso como en cualquier otro el padre debe explicar la razón de su decisión ya que ahora el hijo lo puede entender aunque no este de acuerdo con el punto de vista del padre, de no explicar la razón se le estanca al hijo en una etapa similar a la de un niño donde se aprende lo bueno y lo malo a través de premios y castigos, pero ahora el joven tiene criterio y no funciona tratarlo mas como niño y quizás, incluso al explicar el joven decida exponer su punto de vista y delatar que la expectativa que tiene de si mismo no es la misma que el adulto tiene de su hijo. Si se desea que el joven pronto sea un adulto independiente es primordial que se le permita experimentar y explorar, que su punto de vista tenga voz y brindarle la confianza de poder cometer errores y aciertos. Frecuentemente los adultos decimos “….Por experiencia te
recomiendo no hacerlo….”, ignorando que realmente si nuestra
experiencia se hubiera convertido en sabiduría sabríamos que la
experiencia se adquirió de la experimentación y que por lo tanto
es mas sabio dejar experimentar y resguardar siempre el cobijo
del hogar por si la experiencia es difícil. |